Cada 13 de julio se conmemora el Día Internacional del TDAH, un trastorno que afecta cómo el cerebro procesa la información. Aunque comenzó en la infancia, a veces se confunde con simple distracción o mal comportamiento. Detectarlo temprano es clave para abrir nuevas oportunidades y evitar años de frustración.

La Licenciada Emilia Espinosa, psicóloga de CMC Mendoza de Boreal Salud, destaca: “Cuanto más temprano se identifique el TDAH, mejores son las herramientas que se pueden ofrecer. Existen tratamientos y estrategias que ayudan a los chicos a organizarse, mejorar su atención y fortalecer la autoestima”.

Señales para reconocer el TDAH

  • Se distraen fácilmente, incluso con tareas sencillas.
  • Parecen “estar en las nubes” o no escuchan cuando se les habla.
  • Olvidan cosas o pierden objetos con frecuencia.
  • Les cuesta organizarse o seguir instrucciones.
  • Hablan en exceso o interrumpen constantemente.
  • Se mueven todo el tiempo, incluso en momentos que piden calma.
  • Dificultad para esperar su turno o impaciencia.
  • Rendimiento escolar que no refleja su capacidad intelectual.
  • Se frustran fácil o tienen cambios de humor repentinos.
  • Tienen problemas para relacionarse con compañeros o adultos.
  • Empiezan tareas con ganas, pero las abandonan rápido.
  • Actúan sin pensar en las consecuencias.

Desde Boreal Salud aclaran: “El TDAH no es falta de ganas ni mala educación, sino una forma distinta de procesar información y responder al entorno”.

Detectar el TDAH no etiqueta ni limita: permite acceder a terapias, estrategias y a veces medicación, para mejorar la calidad de vida. Padres y docentes deben estar atentos y consultar si el comportamiento genera dudas, ya que detrás de cada chico con TDAH hay talento y ganas de aprender, solo necesitan las herramientas adecuadas.