El viernes 8 de agosto de 2025, el Gobierno nacional puso en marcha la concesión por 30 años de cinco represas hidroeléctricas del Comahue: Alicurá, El Chocón, Piedra del Aguila, Cerros Colorados y Arroyito, ubicadas en Río Negro y Neuquén. El objetivo es retirar al Estado de la gestión y conseguir dólares frescos para mejorar el balance cambiario y las cuentas externas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que esta medida forma parte del acuerdo reciente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que incluyó pautas sobre cómo utilizar los fondos obtenidos. En particular, esos ingresos no podrán computarse como ingresos corrientes para el déficit fiscal, sino que se registrarán como financiamiento de la cuenta corriente y reserva del Banco Central.

Detalles del proceso y la postura provincial

El decreto 564/2025 publicado en el Boletín Oficial dispone el traspaso de las acciones que ENARSA tiene en estas centrales a la Secretaría de Energía para su posterior concesión mediante licitaciones públicas. Estas deberán lanzarse en no más de 60 días. Las empresas actuales tienen cinco días para sumarse al proceso y mantener las concesiones hasta fin de año. Si no adhieren, deberán seguir generando energía por al menos 90 días hábiles.

Los gobernadores Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén) buscarán que las concesiones aumenten las regalías provinciales por el uso de los ríos.

Expertos avalan la medida

Emilio Apud, ex secretario de Energía, calificó la medida como “necesaria” porque el Estado no debería operar y mantener las represas, que aún tienen una vida útil prolongada con inversiones adecuadas. Además, apuntó que se acumularon dos años de postergaciones en las concesiones actuales.

Por su parte, Daniel Montamat, también ex secretario de Energía, apoyó la privatización y sostuvo que el gobierno va en la dirección correcta al privatizar ENARSA, recomendando desprenderse de activos estatales.