Irán afirma haber “derrotado” a Israel y haberle dado “una bofetada” a Estados Unidos tras la llamada Guerra de los Doce Días, que terminó luego de un cese del fuego impuesto por Donald Trump. El conflicto, que hizo recordar a la crisis de Suez en 1956, dejó al ayatola Alí Jamenei celebrando una victoria dudosa y a Trump festejando el papel de pacificador.

La comparación con Ike Eisenhower y el conflicto de 1956 no es antojadiza. Así como entonces Estados Unidos puso fin abrupto a la guerra del Canal de Suez, ahora Trump terminó el enfrentamiento entre Israel e Irán, aunque dejó una mejor imagen de los israelíes que del régimen persa.

El show de Trump y las verdaderas pérdidas

Trump calificó de “espectacular” el bombardeo que ordenó y buscó lucirse como protagonista global. “Su show de guerrero-pacificador tuvo final feliz, aunque podría no ser definitivo”, señala el análisis. Israel logró aniquilar líderes militares y científicos iraníes clave, pero Netanyahu no consiguió de Trump el apoyo para derrocar al régimen iraní. El ataque estadounidense, devastador gracias a los bombarderos B-2 y sus “Bunkerbuster”, no bastó para poner punto final al poder militar iraní, que aún retiene misiles balísticos en cantidad.

¿Ganadores o perdedores?

La postura de Irán, asegurando haber ganado, se percibe como excesivamente optimista. El propio Jamenei declaró haber “vencido a Israel” y dado una “bofetada” a Estados Unidos, pero aceptó un cese de hostilidades que dejó debilitado a su régimen. El verdadero éxito de Trump fue lograr el cese en el plazo buscado y presentarse como pacificador. “El presidente norteamericano necesitaba que esta sea ‘La Guerra de los Doce Días’, ni uno más, porque eso lo mostraría como el pacificador que pretende ser”, explica el texto.

Incertidumbre de futuro

El nuevo equilibrio parece frágil. El conflicto podría reabrirse si Israel encuentra un objetivo iraní clave o si Irán reconstituye su arsenal. Además, existe el riesgo de que Irán acceda a misiles nucleares, posiblemente por medio de Corea del Norte o Pakistán. “Aunque no es imposible que la guerra irano-israelí continúe detenida. Finalmente, lo que rige en la Península de Corea es sólo un armisticio. Técnicamente, la guerra continúa.”

Por ahora, la paz parece transitoria. Las tensiones en la región y la carrera armamentista no permiten prever un acuerdo duradero.

Fuente: El Doce (link).